Envidia
“Verde” de envidia
Es uno de los sentimientos más perniciosos detrás del cual se esconden los propios complejos y frustraciones. ¿Envidia sana? No existe.
La envidia es un sentimiento universal: todos, en mayor o menor medida, sufrimos en algún momento la sensación de entrar en una competencia con el otro en la que siempre se pierde: entonces se le otorga al “envidiado” un lugar de superioridad y bienestar. Como consecuencia surge la impotencia, la frustración y la creencia de ser inferior. La rabia y la ira acompañan esta vivencia e instalan una dependencia del envidioso con respecto al envidiado, como lo define el psicoanalista Harry Snack Sullivan: “Un sentimiento de aguda incomodidad, determinada por el descubrimiento de que otro posee algo que sentimos que nosotros deberíamos tener”.
La persona envidiosa no suele reconocer su envidia: se resiste y lo lastima profundamente que se le quiera hacer notar este sentimiento. ¿Por qué sucede esto?
Porque, generalmente, detrás de la envidia encontramos:
* Un sentimiento de inferioridad e inseguridad.
* Una incapacidad de reconocer las limitaciones personales, asociándolas a signos de debilidad.
* Una negación total de que la infelicidad no se debe a lo que no se tiene, sino a la falta de aprecio de lo que sí se posee.
* Una falta de compromiso y responsabilidad con la propia vida. Pendiente de la vida de otros, no se asume la propia.
Actitudes para no caer en la envidia
Favorecer la confianza en uno y en los demás.
* Aceptarnos como somos.
* Pensar que hay cosas que podernos cambiar y otras que no.
* Aprender a valorar la propia competencia, sin infravalorarse ni sobrevalorarse.
• Acostumbrarse a centrar la atención en los aspectos positivos de la realidad.
* Estimular la capacidad de ponerse en el lugar del otro.
* Establecer relaciones adecuadas y satisfactorias con los pares.
* Aprender a relativizar las diferencias sociales y adquirir habilidades para elegir adecuadamente con quién, cómo y cuándo compararse.
■ Aprender a relativizar el éxito.
♦ Analizar el progreso personal mediante la comparación con uno mismo, no con otros.
* Aprender a dar y pedir ayuda, a colaborar y compartir.
¿Corno superarla?
• Pensar que no perdemos nada cuando a otros les va bien.
• Darnos cuenta de que si queremos ser nosotros mismos, el único punto de referencia de superación somos nosotros. No necesitamos compararnos con nadie más.
• Apreciar el valor de nuestra vida y estar agradecidos de tenerla.
• Alegrarnos de lo que sí tenernos. No vivir pendientes de lo que no tenemos.
* Redescubrir día a día lo que nos rodea: personas, paisajes pequeñas cosas que nos hacen más linda la vida.
* Y lo más difícil, pero lo más gratificante una vez que se al canza: sentirnos felices por la buena suerte de los demás, por que nos hará vivir a nosotros también más momentos felice: que si sólo nos alegramos con nuestros logros.
