Las uñas
Las uñas son la protección fundamental de las manos frente a los agentes externos. Las uñas son producciones epidérmicas, en forma de láminas duras y sensibles,que recubren los dedos de manos y pies. Por este motivo han de cuidarse, pero no sólo teniendo en cuenta el punto de vista de la salud, sino también desde lo estético, dado que las uñas de una mujer dicen mucho de ella,y son un instrumento ideal para mostrar unas manos y unos pies bonitos. En primer lugar, las uñas requieren de una alimentación adecuada, para mantenerse fuertes y libres de afecciones. Los alimentos más apropiados son los mismos que también dan fortaleza y belleza a los cabellos, es decir, los que tienen un alto contenido de proteínas, sales minerales y vitaminas. Las sales minerales más efectivas son las del calcio, yodo, cinc y hierro. Por lo tanto, es aconsejable consumir leche, yogures, quesos frescos,y también sésamo y algas, por ser -respectivamente-, ricos en cinc y yodo. EI hígado de ternera y las espinacas proporcionan un elevado contenido en hierro. Las vitaminas que más beneficio proporcionan a las uñas son: la vitamina A, que se encuentra con abundancia en el tomate, el pimiento rojo y la zanahoria,y las del grupo B, contenidas en la levadura de cerveza.
La higiene frecuente, y una esmerada atención semanal ayudarán a lucir unas uñas radiantes. Debemos utilizar guantes de goma cuando se trabaja con líquidos que puedan teñir las uñas, quitándoles su color natural, o con productos químicos y detergentes que puedan resecarlas y provocar su descamación.
No sólo las manos se amarillean por efecto de la nicotina, las uñas también se perjudican. Para ello, podemos realizar una mezcla de polvo de piedra pómez con jugo de limón,y aplicarla sobre la zona.
