Mal de Chagas
Otras maneras de transmisión:
Transmisión congénita: Las mujeres embarazadas, infectadas con la Enfermedad de Chagas, pueden transmitir el parásito a sus hijos por vía placentaria. La mayoría de los recién nacidos infectados de esta manera no presentan síntomas evidentes, pero de ser identificada en ellos la enfermedad, los tratamientos actuales son altamente efectivos con elevados porcentajes de curación. En la Provincia de Buenos Aires se estima que más del 4% de las mujeres embarazadas están infectadas y pueden transmitir la enfermedad a sus hijos, y por ello es importante el estudio diagnóstico de la enfermedad durante el embarazo, mediante pruebas de laboratorio y la detección de las infectadas, para diagnosticar la infección en sus hijos en el momento del nacimiento, y proceder al tratamiento temprano, con elevados índices de curación.
Transmisión transfusional: La donación de sangre de personas infectadas, aparentemente sanas, pueden provocar la transmisión de la enfermedad. En Latinoamérica esta forma de transmisión ha sido la segunda en importancia, luego de la vectorial. En la provincia de Buenos Aires, por fenómenos migratorios de población, existe una alta proporción de personas infectadas, provenientes de áreas endémicas de la enfermedad (Noroeste Argentino y Países vecinos). Se estima que en zonas del Conurbano Bonaerense, más del 6% de las personas que donan sangre pueden estar infectadas.
El control de los donantes, mediante estudios de laboratorio, y el descarte de la sangre positiva, previene esta forma de transmisión y permite detectar personas infectadas, asintomáticas, para su adecuado estudio clínico o tratamiento.
