Diabetes
El estado de ánimo, los cambios de humor y en última instancia la depresión, son fantasmas que acechan a las personas afectadas por diversas enfermedades, sobre todo las crónicas, en las cuales el paciente suele verse condicionado por una serie de complicaciones y molestias que limitan su calidad de vida.
Siguiendo esta premisa, un estudio recientemente realizado en Estados Unidos, del cual participaron 9.748 personas, indica que existe una relación entre la depresión y la diabetes tipo 2; no sólo porque quiénes padecen esta enfermedad tengan una mayor tendencia a presentar conductas depresivas, sino también porque la relación podría darse en sentido inverso. “Hay investigaciones anteriores que demuestran que los hombres y mujeres que tienen diabetes presentan el doble de posibilidades de mostrar síntomas de depresión que los que no la tienen. Esta situación podría deberse a que la depresión misma lleva al desarrollo de diabetes tipo 2, o que al sufrir la enfermedad crece la prevalencia de la depresión”,
consignó la doctora Sherita Hill Golden, autora del estudio y profesora asociada de medicina y epidemiología en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. En relación a las variantes, la especialista señaló que “debido a la existencia de evidencia que muestra que la relación puede darse en ambos sentidos, todavía resta identificar cuál patología aparece antes y, consecuentemente, da paso a la otra”.
Por esta razón, los especialistas decidieron llevar adelante un “doble análisis”. El primero de ellos involucró a 5.201 personas que no tenían diabetes 2 al comienzo de la experiencia y consistió en demostrar la relación entre la posibilidad de desarrollar la enfermedad y, conjuntamente, depresión. La segunda parte, de la cual participaron 4.847 hombres y mujeres estableció que los síntomas depresivos se asociaban a un aumento de 42 por ciento en la probabilidad de desarrollar diabetes.
Asimismo, las personas afectadas por trastornos depresivos fueron 34 por ciento más propensos a presentar algunos de los factores que pueden desencadenar la diabetes tipo 2, entre los que se encuentran el sobrepeso, el sedentarismo y el síndrome metabólico.
“Es más probable que los que tienen depresión consuman más calorías, sean menos activos físicamente y fumen, asi que, en general, tienen peores conductas de salud. Ese sería el componente del tratamiento de la depresión que hay que abordar”, refirieron los especialistas en las conclusiones de la experiencia que forman parte de la reciente edición de la publicación especializada Journal of the American Medical Association (JAMA).
El estado de ánimo, un factor a considerar
Dejado de lado hace algunos años, hoy en día el estado de ánimo es un aliado con el que cuentan los especialistas para hacer frente a enfermedades de mucha complejidad, como el cáncer y la diabetes. Constantemente se hace hincapié en que los pacientes salgan, se diviertan y realicen actividades que los hagan estar en contacto con la naturaleza, pero también con familiares y amigos, a fin de evitar el sedentarismo y el encierro. Sin embargo, a veces, suceden cosas inesperadas que pueden “minar” el tratamiento. Una de ellas es la muerte de un familiar. Momento difícil de atravesar si los hay, para los diabéticos, por ejemplo, resulta de vital importancia.
“Además de perjudicar el ánimo y las ganas, el fallecimiento de un ser querido implica para un paciente diabético una complicación extra, porque aparece el estrés como respuesta emocional frente a eso que no se puede manejar y, entonces, se desencadena una respuesta hormonal que produce hiperglucemia, es decir el exceso de azúcar en la sangre” aportó el doctor Mauricio Jadzinsky, médico especialista en diabetes y jefe del Servicio de Nutrición del Hospital Durand



