Automedicacion
Cuando compramos un remedio, éste se encuentra acompañado de un prospecto donde figuran las consecuencias adversas o efectos secundarios. Esto significa que, paralelamente al efecto terapéutico, los medicamentos pueden causar en el paciente molestias adicionales como somnolencia, mareos, dolor de cabeza, entre otros. En la mayoría de los casos,estas dolencias no son graves, pero en otros, el daño puede ser fatal. En este sentido, el efecto secundario se manifiesta de modo diferente en cada persona. Por este motivo, cada médico posee la historia clínica de sus paciente, a partir de la cual detectará las particularidades para recetar el medicamento apropiado.A su vez, otro factor que pone en riesgo la salud de los pacientes es que éstos desconocen la dosis apropiada para su condición o, en algunos casos, la asociación de ciertos medicamentos puede ser peligrosa o anular uno de ellos el
efecto que debería tener el otro.
