Beneficios obtenidos en tratamientos con aguas termales
PUROS BENEFICIOS
Los beneficios obtenidos en tratamientos con aguas termales no dependen exclusivamente del elemento “agua”, sino de una multiplicidad de estímulos: químicos, físicos y biológicos. Existen varias clases de aguas termales, cada una con sus propios efectos:
EFECTOS MECÁNICOS: Ligados al efecto de flotación, a la resistencia al desplazamiento dentro de las aguas, y a la compresión producida por la sal, al desplazarnos en la piscina. Esta agua facilita la reeducación y la movilización de las articulaciones.
EFECTOS TÉRMICOS: Las aguas frías producen una acción estimulante del organismo, mientras que las calientes (hipertermales) generan un efecto vasodilatador, sedante y analgésico.
EFECTOS QUÍMICOS: Hay muchos tipos de aguas con composición variable; según sus elementos iónicos predominantes, pueden ser:
■ Aguas sulfatadas: poseen mucho azufre y ejercen acción antiinflamatoria. Indicados para patologías dolorosas, aunque también actúan sobre las alteraciones crónicas de la piel y del aparato respiratorio. Hay otras que además de azufre pueden incluir sodio, calcio, magnesio o cloro en su composición.
■ Aguas clorurado-sódicas: son ricas en sodio y tienen una acción estimulante de la digestión, beneficios respiratorios y de la piel. Son estimulantes y antiinflamatorias generales del organismo y protegen de numerosas afecciones de la piel.
■ Aguas carbogaseosas: estimulan las funciones digestivas.
■ Aguas bicarbonatadas: con bicarbonato. Frías y alcalinas. Se utilizan en estados de acidez gástrica. Pueden ser sódicas, calcicas, mixtas, cloruradas o sulfatadas. Facilitan la digestión y la secreción pancreática, y tienen efecto antiácido cuando se las bebe en ayunas.
■ Aguas ferruginosas: son estimulantes para el metabolismo. Son utilizadas como ayudas en el tratamiento de anemias y en regímenes de adelgazamiento, ya que presentan mucho hierro en su composición. Son eficaces para combatir dolencias hepáticas.
■ Aguas oligometálicas: se utilizan, por su efecto diurético, para planes de adelgazamiento.
■ Aguas carbónicas: estimulan el apetito y favorecen el buen funcionamiento del aparato circulatorio.
■ Aguas radiactivas: presentan gas radón. En forma de baño, son analgésicas y sedantes.


